Los secadores (deshidratadores) para productos alimenticios se utilizan para eliminar la humedad de frutas, verduras, setas, hierbas, bayas, plantas aromáticas, así como de productos más densos, como carne, pescado, pasta y frutas secas.
Los secadores por convección funcionan mediante el calentamiento y la circulación del aire dentro de la cámara. El flujo de aire atraviesa el producto, evaporando gradualmente la humedad. Estos equipos pueden ser tanto compactos para uso doméstico como industriales, y se utilizan ampliamente para el procesamiento de materias primas con un control del proceso relativamente sencillo.
Los secadores de ciclo cerrado con deshumidificación del aire utilizan una circulación controlada del aire con regulación simultánea de la humedad dentro de la cámara. En estos sistemas, la humedad no se expulsa directamente al exterior, sino que se elimina a través de circuitos internos, lo que permite estabilizar con mayor precisión el proceso de secado, reducir las pérdidas de energía y mantener parámetros constantes independientemente de las condiciones externas.
Según las necesidades, están disponibles tanto pequeños secadores para uso doméstico como grandes instalaciones industriales de alta capacidad y control automático, diseñadas para el procesamiento continuo de grandes volúmenes de materias primas.