Recogedores manuales de fruta caída permiten recoger rápidamente manzanas, peras y nueces del suelo, reduciendo significativamente los costes de mano de obra. Según el diseño, se utilizan diferentes principios de funcionamiento: algunos modelos están equipados con púas que pinchan los frutos durante la recolección, mientras que otros, mediante paletas giratorias, sujetan cuidadosamente la fruta sin dañarla.
Máquinas eléctricas y de batería para la recolección de manzanas funcionan con un taladro convencional o con un motor sin escobillas integrado con batería de e-bike. Garantizan una mayor productividad manteniendo la movilidad y la comodidad de transporte.
Para explotaciones grandes se utiliza equipamiento suspendido para mini tractores y máquinas autopropulsadas para la recolección de manzanas con motores de gasolina o accionamiento hidráulico, capaces de recoger la cosecha en grandes superficies y limpiarla de hojas y hierba.
Vibradores de cable se instalan en el tractor y se accionan a través de la toma de fuerza. Mediante un cable de acero fijado al tronco o a las ramas, el dispositivo transmite vibración, provocando una sacudida controlada de los frutos. La fruta cae cuidadosamente al suelo para su posterior recogida con recogedores de manzanas.