Las placas de inducción se utilizan en el proceso de pasteurización del jugo como una fuente de calor cómoda y eficiente. Garantizan un calentamiento rápido de recipientes de acero inoxidable, en los que se realiza el calentamiento del agua o del jugo hasta la temperatura necesaria.
Gracias al principio del calentamiento por inducción, la energía se transmite directamente al fondo del recipiente, lo que permite reducir el tiempo de calentamiento y aumentar la eficiencia energética del proceso. Al mismo tiempo, no se calienta la propia placa, sino únicamente el recipiente colocado sobre ella.
Las placas de inducción son especialmente cómodas para su uso en interiores, ya que no requieren fuego abierto ni conexión de gas y proporcionan un control preciso de la temperatura al trabajar con pasteurizadores de jugo.
También pueden utilizarse en procesos de destilación: para calentar alambiques durante la producción de bebidas alcohólicas fuertes.