Los envases Bag-in-Box se utilizan para el almacenamiento y el dispensado cómodos de zumo, vino, sidra y otros productos líquidos. Este tipo de envase es una bolsa hermética multicapa de película de alta barrera, que se coloca en una caja de cartón y se equipa con un grifo especial para un vertido dosificado.
La tecnología Bag-in-Box garantiza un contacto mínimo del producto con el aire: a medida que se utiliza, la bolsa se contrae sin dejar pasar oxígeno al interior. Esto permite conservar el sabor, el aroma y la calidad de la bebida, así como aumentar considerablemente su vida útil incluso después de abrirla.
Las bolsas son aptas tanto para el llenado en caliente como en frío y pueden utilizarse para zumo pasteurizado. Los materiales de alta barrera protegen el producto de la exposición a la luz y al entorno exterior, lo que es especialmente importante al almacenar bebidas naturales sin conservantes.
El envase Bag-in-Box se distingue por su comodidad de uso y su rentabilidad: es más ligero que los recipientes de vidrio, ocupa menos espacio durante el almacenamiento y el transporte y permite aprovechar eficazmente el espacio. Además, la amplia variedad de volúmenes y tipos de grifos permite elegir la solución óptima para tareas concretas.